Armando Casimiro Guzmán

La línea divisoria entre México y Guatemala es la frontera olvidada. A pesar de que desde hace años se denuncian los abusos que viven centenares de migrantes centroamericanos en su intento por llegar a los Estados Unidos, poco es lo que se ha hecho para solucionar este enorme problema. En el marco del Décimo Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), se presentará La vida precoz y breve de Sabina Rivas (2012), donde el experimentado director Luis Mandoki aborda el tema sin tapujos, evidenciando la corrupción, la violencia y el desorden que imperan en los márgenes del Suchiate.

El filme toma como base la novela La mara, de Rafael Heredia (editada por Alfaguara), en donde se narra la tragedia que viven diariamente los indocumentados centroamericanos en su casi imposible tránsito hacia la Unión Americana (muy elocuentemente el lema de la película dice: “soñar el sueño americano es fácil, lo difícil es cruzar por México”). Sabina Rivas es una de tantas chicas que ingenuamente trata de cumplir su fantasía de una vida mejor y al igual que muchas otras adolescentes, termina empleándose en un burdel, sufriendo toda clase de vejaciones en la inútil espera de juntar el dinero suficiente para cruzar la frontera.

Con una producción casi impecable, locaciones reales (la cinta extrañamente contó con el apoyo del gobierno de Chiapas), un buen grupo de actores, en donde destaca la novel Greysi Mena, quien lleva el peso de la narración en la mayor parte del tiempo. La vida precoz y breve de Sabina Rivas se estrena en México el 9 de Noviembre con la nada despreciable cantidad de 200 copias. Se llegó a rumorar que probablemente tendría algunos problemas de censura debido a lo incómodo del tema (y debido a las fotos de Felipe Calderón que aparecen en varias escenas), pero ni instituciones públicas ni privadas tuvieron problema para aportar los 60 millones de pesos que costó la producción. Curiosamente quien no quiso apoyar al proyecto fue la administración de Marcelo Ebrard, algo raro si tomamos en cuenta el abierto apoyo del director al proyecto de izquierda en las elecciones del 2006 (recordemos el prescindible documental Fraude: México 2006).

Luis Mandoki es un cineasta prolífico pero inconsistente, es muy difícil destacar uno solo de sus varios largometrajes. Tan solo por recordar algunos de sus trabajos más recientes mencionaremos Voces inocentes (2004), cinta lastimera ambientada en la guerra civil salvadoreña de los años ochenta y Mirada de ángel (Angel eyes, 2001), un tibio melodrama protagonizado por Jennifer López.

Aunque el mayor aporte que pudiera tener La vida de Sabina Rivas sería revitalizar el debate sobre lo que sucede en la frontera sur (una de las tantas promesas de campaña de Peña Nieto), es curiosamente ahí donde falla. La innecesaria y a veces truculenta explicación del reparto de los beneficios de la corrupción no aporta nada al filme ya que las mismas condiciones en que se desarrolla la historia son suficientes para sobreentender la magnitud del problema. Además, bien podrían eliminarse al menos quince minutos del metraje para darle brevedad a la vida de Sabina Rivas. La película se presenta el lunes 5 en la sala 4 de Cinépolis Centro a las 20:30hrs, y el jueves 8 en la sala 2 de Cinépolis Las Américas a las 21:00hrs.