Cuando las estatuas se cansan

Eran las diez de la noche, los detalles de aquel nocturno veinticinco de abril habrían podido ser notados por Irineo con claridad: a la izquierda, …

Tomás: un relato de Laura Lomelí

Todos en el barrio querían a Tomás porque él era un hombre generoso, era buen cuate, era a todo dar. La familia de su esposa Concha lo apreciaba ta…

Él: un relato de Armando Noriega

Me arrancas la vida cada día. De la punta del pie a la cabeza te adueñas de mí. Me acoges con un calor de medio día que pareciera que estoy bailand…