Cuando las estatuas se cansan

Eran las diez de la noche, los detalles de aquel nocturno veinticinco de abril habrían podido ser notados por Irineo con claridad: a la izquierda, …

Tu último día, lector

I[1] Para lo que está a punto de pasar pareciera necesitas de la oscuridad que ofrecen los párpados cerrados, el silencio de la noche, o el sueño d…

Escribir con las nalgas…

La escritura se goza pero se respeta, leer un libro es apreciar el esfuerzo y valor de una persona que dedica mucho tiempo a desarrollar una histor…

La escritura mecánica

Recuerdo cuando mis padres se vieron obligados a comprarme la Olivetti que usé durante tres años, de las que se fabricaban a montones por el auge d…