Los actos terroristas registrados la noche del 15 de septiembre de 2008 en Morelia dejaron una herida que jamás se borrará en la memoria colectiva del estado. De ese hecho se han escrito centenares de reportajes, algunos documentales y el libro Los gritos de Morelia. Memoria del terrorismo en Michoacán, de las periodistas Verónica García y Patricia Monreal (Ediciones Eon, 2011).
El primer acercamiento desde la literatura de ficción llega con la novela Altar de Cráneos (Gato Blanco, 2026), del escritor y periodista Jaime Martínez Ochoa. En este libro el protagonista es Julián, un reportero de la Ciudad de México cuya esposa e hija se encuentran de paseo en Morelia en el momento de los también llamados granadazos. Ambas mueren y mientras lidia con el trauma de la pérdida, el hombre conocerá a Diana, otra víctima colateral quien cree que los presentados como responsables son solo chivos expiatorios. Ambos emprenderán un viaje al Michoacán profundo en el que les espera un destino aterrador.
“No quería abordar este tema desde el periodismo o la crónica, sino desde la literatura como herramienta imaginativa, tal como lo planteaba García Márquez”, dice en entrevista Martínez Ochoa. El ganador del premio Gilberto Owen 2017 desmenuza los detalles del libro al que podríamos etiquetar como una road horror novel.
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Una primera versión del texto tenía como voces principales a Julián y a un periodista (el propio Martínez Ochoa) a manera de testimonios paralelos. Sin embargo, al final se decantó por centrarse en el personaje ficticio y él sólo aparecer como quien relata ese descenso a los infiernos.
“William Faulkner decía que él lanzaba a sus personajes para que les pasaran las peores cosas y configurar un drama humano. En mi caso no intenté desarrollar una fórmula, pero sin duda el protagonista es sometido a las peores calamidades aunque con una luz de esperanza al final”.
El tema de la violencia ha ocupado la mente de Martínez Ochoa al grado de que Altar de Cráneos es la primera entrega de lo que pretende ser una trilogía. Los libros complementarios ya están terminados y esperarán su tiempo para la salida al mercado. Por lo pronto, lo que el lector encuentra en las páginas es un relato sórdido de víctimas y verdugos que por desgracia son más cotidianos que ficticios en la realidad mexicana. “El personaje es sometido a torturas, vejaciones, tratos subhumanos… porque en el país por desgracia hay actos de atrocidad que se superan entre sí”.
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El personaje masculino del relato es trazado como un periodista culto pero un tanto ingenuo, quien cree que su reputación le bastará para librar el inminente peligro. En cambio, la mujer es desconfiada, directa y desechará medir las consecuencias. “No quería caricaturizar a ningún personaje, mucho menos a quienes representan al crimen organizado. No quise enaltecerlos ni hacerlos pintorescos”.
Altar de Cráneos se puede conseguir en Amazon y para quienes viven en Morelia en la librería adjunta al Centro Cultural de la UNAM.
Aquí puedes escuchar la charla completa:

