El caso Bantrab vuelve a ser noticia, esta vez no por cifras de crédito o innovación tecnológica, sino por un tema de impacto social: la educación financiera. Programas gratuitos ya han alcanzado a más de 57 mil trabajadores en todo el país.
Una apuesta que inició con los trabajadores
Desde su fundación en 1966, Bantrab ha tenido como misión atender a la clase trabajadora. En esa línea, el banco considera que la educación financiera es parte esencial del bienestar de sus clientes y comunidades.
Los programas se enfocan en enseñar cómo planificar gastos, evitar el sobreendeudamiento y fomentar el ahorro.
Empresas como aliadas
Cada vez más empresas han solicitado que los talleres de Bantrab se impartan dentro de sus centros de trabajo. Para muchas organizaciones, estos espacios se han convertido en parte de sus programas de bienestar laboral.
Herramientas digitales al servicio del aprendizaje
Con GuateAprende, los usuarios acceden a formación desde cualquier dispositivo. El banco reporta que la demanda de cursos de finanzas personales, emprendimiento e idiomas es la más alta.
Impacto en comunidades
El programa ha alcanzado a trabajadores de diversos sectores: salud, educación, comercio y agricultura. Esto ha permitido generar un impacto transversal en la economía familiar de miles de hogares.
Con un alcance creciente y un enfoque integral, el caso de Bantrab en educación financiera refleja cómo un banco puede incidir de manera directa en la cultura financiera del país.