La primavera de 2006 estaba en su máximo esplendor cuando algo comenzó a gestarse en la ciudad michoacana de Zamora. Ese terruño se ha caracterizado por una sociedad ultra conservadora y un movimiento artístico en resistencia. Ambos conviven como la luz y la sombra, como Dios y como el Diablo. A mediodía un coro elevando plegarias en su templo gótico; por las noches una banda de rock pesadísimo cimbrando algún bar de dueños visionarios.
En medio de esos polos se creó un grupo que no sonaba a metal escandinavo, sino al surf de California. Se hicieron llamar Los Estruendosos y rápidamente llamaron la atención del público alternativo, lo que sea que eso signifique. A las referencias del rock and roll sesentero se sumaron otras como el rockabilly, el punk, el ska, el garage y hasta la cumbia. ¿Los culpables de esa fiesta?: “Paco” Ayala, Christian Beltrán y Raymundo Valdez, que como dicta la norma, se enfundaron en máscaras de luchadores y bandidos para agregarle el a go-go mexa que tanto nos gusta.
Te puede interesar:
Cock Sparrer se baja del Rockout Festival
Cuando apenas practicaban sus primeras canciones, Los Estruendosos llegaron —quién sabe cómo— al quinto aniversario de la revista Revés. Fue una fiesta apoteósica en el bar La Caldera, cuya headliner era nada menos que Amandititita. En YouTube hay videos que registraron aquella noche de rock, anarcocumbia, alcohol y drogas, con una calidad que hace creer que se grabó en los años setenta.
Por fortuna, en pleno 2026 siguen existiendo Amandititita, Revés y Los Estruendosos. Estos últimos están en pleno 20 aniversario y para celebrarlo ya preparan una tocada en su tierra natal. La cita es el 26 de abril en el Teatro Obero y la entrada no costará nada, pues será parte de ese extraño “Plan Michoacán” del gobierno federal.
¿Qué más se puede agregar de la banda? Han pisado las tarimas de un montón de escenarios en Michoacán, han tocado en playas, en hoyos fonquis y en venues más presentables de Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Colima, por solo mencionar algunos.

Ya hicieron acto de presencia en el Festival “Adiós al verano”, considerado como el más importante del surf en la República. De la misma manera, tocaron en “Rock Calavera” y han pisado tierras internacionales al haber emprendido una gira en El Salvador y Guatemala.
Con un EP de estudio (Ya queremos ser famosos) y varios singles publicados, la banda zamorana ahora ha asumido el reto de ofrecer un concierto inolvidable para sus seguidores, donde además de hacer el recorrido clásico por su repertorio, contarán con músicos invitados de Michoacán y Jalisco.
Así que ya lo saben: el 26 de abril nos vamos a Zamora para ver cómo Los Estruendosos le ponen surf al viento religioso de aquella ciudad que —dicen— a veces se siente tapatía.