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Pregunta seria: ¿piensan pagar a los jurados de Palabras de Colibrí?

Palabras de Colibrí

CARTA AL GOBERNADOR RAMÍREZ BEDOLLA, A LA SECRETARIA DE CULTURA TAMARA SOSA Y A LA SECRETARÍA DE FINANZAS DE MICHOACÁN

Preguntas ociosas:

¿Sabe el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla de los retrasos en los pagos que su administración inflige a sus proveedores de servicios y mercancías?

Seguramente lo sabe. También lo sabe la secretaria de Cultura Tamara Sosa, los delegados administrativos de cada dependencia y los acreedores –sobre todo ellos.

Tratándose de la dispersión de los recursos (el dinero para pagar las deudas del gobierno), las cosas son como en la granja que hizo tan famosa un señor de apellido Orwell: todos somos iguales, pero hay unos más iguales que otros. Los menos iguales, en esa granja ficticia, son unos seres sarcásticos, generalmente malhumorados, hiper alfabetizados y sabios. Su más conspicuo personaje es un burro y éste se parece a su dueño porque el señor Orwell se “proyectó” en el burro Benjamin… pero bueno, todos saben la historia, mejor iré, como las gallinas, al grano.

A la mitad de mayo de este año, la Secretaría de Cultura (¿la granja?) “contrató”, en el formato de “recompensados”, a doce alfabetizados, sabios y (a veces) sarcásticos seres humanos (no burros) para que definieran a los triunfadores en cuatro disciplinas artísticas del concurso literario «Palabras de Colibrí».

Estos sujetos y sujetas se pusieran a trabajar porque les dijeron que les iban a pagar y los doce convocados aceptaron porque es lo normal cuando uno se pone a trabajar.

El área convocante (Departamento de Literatura de la SECUM) hizo el trámite –para que el pago a los jurados de cuatro concursos fuese oportuno– ante la delegación administrativa de la dependencia el 2 de junio de 2026 y ésta, eso quiero creer, ante la Secretaría de Finanzas de Michoacán para que se “liberara el recurso” de manera expedita. De esta manera, los doce alfabetizados, educados y sabios personajes serían recompensados con los honorarios pactados.

Pero ¿saben ustedes, licenciado Ramírez Bedolla y maestra Tamara Sosa?

Ya ha pasado casi medio año desde el momento en que nos pusieron a trabajar (mayo de 2026, hace casi seis meses) y todo ha recalado en el clásico “ya merito”, “seguro en septiembre” y el más reciente “seguro sale antes de fin de año”. O sea, no nos han pagado y el trámite lo inició el Departamento de Literatura el 2 de junio. Casi cinco meses.

Preguntas sanas, serias y respetuosas al gobernador Ramírez Bedolla y a la Secretaría de Cultura a cargo de Tamara Sosa:

  1. ¿Nos recomiendan acudir al expediente de los usos y costumbres locales y hacemos un microplantón en la sede de todas las protestas financieras de la ciudad?
  2. ¿Iniciamos una huelga de hambre?
  3. ¿Nos ponemos “chistositos” y hacemos otro escrito como éste?
  4. ¿Cuándo pretenden pagarnos a quienes desempañamos el rol de jurados en el concurso Palabras de Colibrí?

Este texto bajo su mirada no es “en representación de ese jurado”. En efecto, lo comenté con al menos cuatro de ellos, les dije que lo escribiría a título personal y si, estaban de acuerdo, lo difundieran en sus redes sociales.

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