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Xirangua: la crónica visual de Ángel Pahuamba

La obra de Ángel Pahuamba, Xirangua: Crónica visual de un pueblo, es una exposición de pinturas hechas a óleo que se expone en el Museo de Arte Contemporánea Alfredo Zalce (MACAZ). La obra hace referencia a un tiempo y lugar específico que cambiaron la forma de vida de Cherán, un pueblo que decidió dejar de fungir bajo las normas y leyes de un sistema injusto.

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Buscando los retazos de un rompecabezas. Escuchar las verdades a medias, de lo que fue, de lo que pasó. Con los ojos abiertos pero con las manos y pies envueltos con una soga… Una soga invisible que decidieron cortar hace dos años y medio.

Abrí la jaula. Todos los pájaros volaron en busca de un árbol. Papá. Corrí tan fuerte como pude. Agarré coraje y levanté la tapa de la caja donde estabas. Pero, ¿por qué no volaste para llevarnos lejos de aquí?”

Lo que Ángel Pahuamba quiere mostrar por medio de los ojos es una cronología del conflicto sociopolítico de Cherán, lugar donde creció, y quién mejor que alguien que vivió este problema para poder contarlo por medio del arte.

El calendario marcaba las vísperas de Semana Santa cuando las campanas del templo principal, así como de las capillas que se encuentran en el poblado de Cherán comenzaron a sonar. Ese día sucedió el primer enfrentamiento con armas de fuego entre Cherán y Capacuaro a consecuencia de la tala ilegal de árboles.

El pueblo se estaba quedando sin flora, por consiguiente, sin fauna, ya que el bosque era el hogar de una variedad de animales que se empezaron a quedar sin casa. Fue entonces que Cherán, al no ver respuesta del gobierno por sus quejas, decidió desafiar al sistema y comenzar a regirse bajo usos y costumbres, como era en la antigüedad.

Fue una lucha larga que aún no termina, pero después de un año de levantarse en armas y voces, consiguieron salir del sistema político tradicional. Ahora es un pueblo que se ve con ojos de admiración por hacer lo que otros no se atreven.

El día de hoy no se va repetir jamás; un pasado que pasó y futuro que es incierto.

La otra cara de la moneda

Defender la flora y la fauna es un deber que tenemos como seres humanos. Levantarse contra el gobierno o contra un pueblo de la periferia se vale; todo sea por cuidar de que nos provee de oxígeno.

Cuidar el medio ambiente es lo que nos dicen siempre, pero Cherán tiene una doble cara:

A finales del mes de mayo o principios de junio en distintos lugares del país o del mundo se hace una fiesta de la Iglesia católica llamada Corpus Christi destinada a celebrar la Eucaristía.

Cada lugar tiene costumbres y tradiciones distintas para llevar a cabo la festividad. En el caso de Cherán, como parte de sus tradiciones, los pobladores suben al bosque que defienden de la tala inmoderada para cazar animales como son los búhos, entre otros animales, para después bailar y recorrer el pueblo de orilla a orilla exhibiéndolos.

Defender la tala inmoderada es correcto, cazar a los animales con fines de una festividad, ¿también es correcto? Tanto el bosque como los animales se inmiscuyen para ser uno mismo. Proteger el medio ambiente es proteger todos sus derivados, no sólo un árbol.

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