Cosme, la nueva cinta del realizador mexicano Álvaro Curiel de Icaza, será parte de los estrenos nacionales en el Festival Internacional de Cine de Morelia. La película recién salida del horno tiene entre su elenco a Mauricio Pimentel, Patricia Reyes Spíndola, Aleyda Gallardo, Eréndira Ibarra, Natalia Solián y Abril Manrique.
El personaje que protagoniza la historia es un músico errante que recorre los pueblos en una camioneta destartalada que funciona como casa, escenario y herida abierta. Lo acompaña Abril, su hija adolescente, quien posee una voz prodigiosa y ha sido criada entre carreteras polvosas, gallinas robadas y noches improvisadas.
Juntos sobreviven montando espectáculos musicales en lugares donde casi nadie quiere escuchar, unidos por un pacto: cantar para comer y crear canciones para seguir adelante. Cosme “es el retrato áspero y poético de un hombre que vive a contracorriente, arrastrando su fracaso como una bandera y su libertad como una condena”, resume la producción de la cinta.

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Estructurada como una comedia negra que sostiene su narrativa en potentes monólogos, Cosme es ante todo un asunto de familia. Destaca por una fotografía en blanco y negro, de Ariana Romero, impregnada de cierto espíritu del realismo mágico y la época de oro del cine mexicano.
La función de estreno está contemplada para el miércoles 21 de octubre a las 21:15 horas en la Sala 2 de Cinépolis Centro. Y desde luego, tanto el director como parte de laa actrices y actores estarán presentes.
Las polémicas declaraciones del director de Cosme
Pese a que Álvaro Curiel de Icaza es hermano de la actual secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, públicamente ha dejado ver que no está conforme con las políticas públicas en la materia. A finales del año pasado usó su cuenta de Facebook para lanzar varios factos sobre el entorno que enfrentan los cineastas en el país.
“Cerramos otro año complicado para la industria. Los anuncios rimbombantes de inversiones millonarias, desde lo privado y lo público, van de la mano de la brutal concentración de poder, de exitosos pasos hacia la consolidación de los monopolios. ¡Sálvese quien pueda!”
Y prosiguió: “Hacer cine hoy es un verdadero acto de protesta. No hablo del cine de paredes azules y marrones para distinguir o explicar las clases sociales supuestamente descritas. Hablo del cine mexicano, que sigue siendo históricamente parte fundamental de nuestro ADN”.
“Hagamos cine, seamos contestatarios, empecemos por crear empleos… Contemos historias con lo que otros gastan en quesos y en uvas… Se acaba un año complicado, para todos… Y esos todos son los llamados a revertir esta situación”.