La imagen que preside este texto tiene su historia y paso a exponer las ideas que fueron el acicate para emprender el camino de ser emprendedores. ¡Qué emoción! Sigan leyendo, por piedad.
No involucraré a mis “compañeros de fórmula” y soltaré las consideraciones que me hicieron ser parte de este asunto. Hablaré por mí e inicio con una referencia bibliográfica: hay una frase que leí en un libro de Pascal Bruckner (creo fue en Miseria de la prosperidad). El autor se la atribuye a Nietzsche y pues la he dado por buena porque Pascal es una persona seria. Aquí la frase: “el enemigo de la verdad no son las mentiras, son las convicciones”.
Yo añado: y son hermanas de la necedad.
¿Hay algo más pinchemente degradante que discutir con personas necias y con convicciones? Pienso en aquellas político /partidistas. Sólo en esas.
Pues bien, esa frase de Pascal está matadora y me la he apropiado con impunidad y descaro. Apenas la leí, allá por el 2002, me dije “me cai que es cierto, no mames” y desde entonces mis desconfianzas con las convicciones de tipo partidista mi vida ha sido menos pesada. Gracias, Pascal.
Pero bueno, también soy de esos seres despreciables y anómalos que tienen una opinión poco favorable respecto a diferentes productos locales. Si hablamos de economía, estoy convencido (¿en qué quedamos por fin, estimado?) de que el empresariado michoacano es ratonero, mantenido y miedoso -salvo en cuatro o cinco excepciones.
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Si hablamos de literatura -por ejemplo- mis convicciones (uta madre, creo acabo de contradecirme bien cañón con eso de las convicciones pero ya ni modo… en fin) “mis convicciones” prescriben algo contundente: la apabullante mayoría de lo producido en la entidad es de una mediocridad perturbadora y ya casi inspira ternura. Esa “cualidad” (la medianía) ha sido la marca de la casa por décadas, pero en este preciso momento y gracias a las facilidades tecnológicas para hacerlo, nunca se había producido y dado a conocer tanta basura literaria -en una de esas sale algo bueno ¿no?
¿Por qué soy tan mamón, temerario (pero osado) y terminante como sólo una convicción política puede serlo? Pues porque tengo acceso a lo mejor de la literatura, el periodismo, el cine, las novelas, el futbol… o sea pago por tener acceso al mejor periodismo; puedo comprar, a precios razonables a la mejor oferta literaria a precios no gravosos; veo el mejor futbol del planeta en la Champions League y eso me da el inconmensurable beneficio de no escuchar los alaridos de los cronistas locales cuando México anota un gol: “goooooooooooool de Mééééééééxicooooo, señooooreeees”.
Lo bueno, la calidad, no es gratis. En general se paga por ella (por la calidad).
En síntesis: cuando se puede acceder a lo bueno… lo mediano es evidente.
Pues bien, de eso se trata: los michoacanos somos medianos en todo. Esa afirmación la compartimos miles de personas, pero no la decimos en público. Es más, en mi caso, es la primera vez que lo hago público. En privado es diferente y la he proclamado sin medida ni clemencia.
¿Hay cosas no medianas en Michoacán? Sí, varias. ¿Buenos escritores? Sí, incluso presenté el libro de uno de esos raros especímenes el jueves pasado. ¿Empresarios no ratoneros? Sí, conozco unos cinco. ¿Actores, músicos, pintores de calidad? Sí, pero todos reptan y lo han hecho desde el inicio de los tiempos, en un entorno asfixiante, ajeno a la trascendencia, a descollar, porque ¿saben?, estas cosas, esas trascendencias, no pasan por el pinche “échale ganas”. Todos los mexicanos llevamos décadas y más décadas echándole ganas a todo y no pasa nada porque hace falta otro entorno cotidiano (menos “cultura de la beca”, por ejemplo), un ecosistema social, profesional, mercantil menos viciado.
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¿Tenemos políticos decentes? No, ahí sí puedo jurarlo sobre la Biblia y la Ley Federal del Trabajo: no hay uno solo… y si digo que Carlos Manzo lo era sería un vil oportunismo. Ese señor es un mártir y su sacrificio es la oportunidad de hacer las cosas menos jodidamente mal en Michoacán, pero como se trata de un tema político, de convicciones (o sea de necedades políticas), dudo mucho salga algo decente.
¿Hay buen futbol? No. O sea, en general y para entendernos más rápido (particularidades geniales hay en todas partes): la medianía es la marca de origen de lo expelido en Michoacán y las excepciones son eso: excepciones.
Y bueno ¿a dónde quiero llegar con esta perorata y qué pex con el anuncio que ilustra este texto sin chiste -y michoacanamente mediano?
Pues a que en ese entorno tan “alentador” -y desde hace unos meses- nos juntamos con Francisco Valenzuela y Oswaldo Árciga (Paco y Valdo para los cuates) y decidimos hacer un podcast o varios que “no fueran michoacanos”. Que dentro de nuestras posibilidades materiales (no son muchas, pero sí bien empleadas), se hicieran profesionalmente y se les pagara a los colaboradores. ¿No es absolutamente milagroso eso de pagar por los servicios de quienes se suman a proyectos estoicos como los que abanderamos?

La idea es no quedarnos ahí de perrostiernos (y estoicos piteros). Confiamos -en el colmo de nuestra inocencia- en “la sabia e invisible mano del mercado” de Adam Smith en su versión piadosa -¿en serio es sabia e invisible esa tenaza, esa garra? Permítanme carcajearme… pero no hay de otra: jajajajajajajajajajajaja.
Somos miserablemente aspiracionistas, confiamos en dejar el estoicismo molero en breve y pasar a hacer algo de dinero en un rubro con escases perenne de ese recurso.
Invito a todos mis amigos y lectores al inicio de Un Extraño Noticiero de Cultura EN VIVO. Se llama ¿Ya amaneció? e inicia el próximo miércoles 3 de diciembre a las 8:30 de la madrugada. Pueden seguirlo en el face de Revés Online y también en su canal de YouTube, y ya de paso, suscribirse.
¿Cómo será? La idea es comentar las notas periodísticas que más nos interesaron en la semana y echar rollo sobre eso. Recuerden, será en vivo. Eso me empieza a dar pánico escénico, amigos y amigas. Espero sean indulgentes con las fallas propias de todo show en sus inicios. Prometemos echar a andar el mantra nacional: “le vamos a echar ganas”.
Podrán comentar, recomendar o criticar en vivo y bueno, espero nos salga bien y resulte entretenido. De eso se trata.

