Se acaba de publicar el tráiler oficial de Coyote vs. ACME y parece que será una película con mucha nostalgia. Al inicio del tráiler se puede apreciar a Wile E. Coyote persiguiendo al correcaminos. Como ya es un clásico de los dibujos animados, todas las herramientas y artilugios que utiliza resultan estar defectuosos y lastiman al Coyote. Es ahí donde el mamífero se detiene para reflexionar por qué ningún artefacto funciona. Los pensamientos del Coyote se verán interrumpidos por un anuncio de televisión: Kevin Avery, el único abogado que ha logrado retar a ACME.
La historia se alejará del mundo animado y mostrará una batalla legal en la que el Coyote buscará la restauración del daño sufrido por años a causa de la mala calidad de los productos “marca ACME”. El antagonista principal será Buddy Crane, interpretado por John Cena, quien hará todo lo posible para ganarle en la corte al Coyote, aunque eso implique sobornar a las autoridades, contratar matones o convencer a otros personajes de caricatura para ponerse en contra de Wile.
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En el avance se logra ver otros personajes que son también clásicos, como Bugs Bunny, el Pato Lucas, Porky, el Demonio de Tasmania, Piolín y el Gallo Claudio. El largometraje replicará la técnica ya utilizada en Space Jam, quién engañó a Roger Rabbit y Cool World, que consiste en introducir actores reales con animaciones en 2D.
La película llegará a salas de cine a nivel mundial el 27 de agosto del 2026.
La verdadera batalla legal de El Coyote
Aunque en la ficción el Coyote se enfrentó a ACME, en la vida real la producción de la película tuvo que encarar a otra compañía multimillonaria: Warner Bros.
La obra había iniciado la preproducción desde 2018, sin embargo, en 2023 ejecutivos de Warner anunciaron que la película, a pesar de estar terminada, no se estrenaría porque Warner Bros Discovery decidió reclamar la pérdida fiscal. La cual ascendía a 30 millones de dólares, una estrategia ya conocida por las casas productoras para resolver problemas financieros.
La medida generó controversia y provocó que varios cineastas prefirieran cancelar reuniones de trabajo con el estudio. Días después la compañía revocó la decisión y dio la opción a los realizadores de vender el proyecto a otras distribuidoras.
Discovery no aceptó ninguna oferta. Ni de Netflix, Amazon o Sony. El precio de 80 mdd era muy elevado. Entonces el estudio anunció la cancelación del proyecto en 2024.
De nuevo la opinión pública se volcó contra Warner y varios realizadores protestaron públicamente contra la empresa. En marzo del 2025, se confirmó que Ketchup Entreteniment había logrado adquirir los derechos de la película para distribuirla a nivel mundial, el costo había bajado hasta los 50 mdd.


