En redes sociales se ha desatado el trending de los años 80, que consiste en pedirle a la Inteligencia Artificial transforme nuestras fotos actuales en looks de esa década. Los resultados han sido divertidos, pero acá, aprovechando el tren, les traemos un recuerdo no tan grato: las peores bandas de rock surgidas en los 80, cuando el glam y la cursilería invadieron a la escena en prácticamente todo el mundo.
1. Warrant
Uno de los más claros ejemplos de cómo el hair metal podía reducir el rock a una fórmula: riffs sencillos, baladas calculadas, melenas enormes y letras de dudoso gusto. Cherry Pie (1990) terminó convirtiéndose en el símbolo de esa etapa, pero la reputación del grupo ya estaba bastante cuestionada. Una clasificación retrospectiva de bandas de hair metal colocó a Warrant prácticamente en el fondo y señaló precisamente canciones como “Cherry Pie” y “Where the Down Boys Go” como ejemplos de sus excesos.

2. Poison
Los integrantes de Poison llevaron al glam metal a límites exasperantes. Gracias a ellos este subgénero fue catalogado de superficial y chafa. Eso sí, fueron muy exitosos y colocaron varios sencillos en la radio. Uno de los momentos de justicia divina ocurrió cuando “Open Up and Say… Ahh!” apareció empatado entre los diez peores discos de 1988 en una encuesta de críticos realizada por Los Angeles Times.

3. Winger
Dicen que los de Winger no eran tan malos músicos e incluso hay quien consideró ciertamente virtuosos a Kip Winger y Reb Beach. Sin embargo, la combinación de una estética sobrepulida y una cantidad bestial de baladas románticas los hicieron blanco de todas las burlas. El medio Houston Press llegó a colocar a Winger en el primer lugar de su lista de las peores bandas de metal de los 80.

4. Europe
A esta banda sueca todos la conocemos por The Final Countdown, considerado un himno de los 80. Es una buena rola, lo malo es que los condenó a ser la clásica “one hit wonder” porque todo lo demás es mejor olvidarlo para siempre. Una lista de los peores discos de metal de los 80 incluyó The Final Countdown, mientras que Los Angeles Times colocó Out of This World entre los diez grandes fracasos críticos de 1988.
5. Stryper
Pongan en una licuadora heavy metal melódico, letras cristianas y una imagen visual amarilla y negra. El resultado fue Stryper, una de las propuestas más peculiares —y para muchos, más ridículas— de los 80. El grupo tenía músicos competentes y consiguió éxitos reales, pero su estética terminó pesando demasiado sobre su música. Houston Press los incluyó entre las peores bandas de metal de la década y la verdad ni cómo reclamarles.

6. Faster Pussycat
Esta banda representó la vertiente más decadente y provocadora del Sunset Strip: actitud sleaze, letras sexuales, maquillaje, alcohol y una imagen diseñada para escandalizar. Su problema es que coincidieron con bandas como Guns N’ Roses y Mötley Crüe, quedando a su entera sombra. De ahí que resultaron completamente intrascendentes para los libros de historia.
7. Vixen
No sonaba mal una banda de glam con puras mujeres para enfrentar al machismo metalero. El problema fue que la industria terminó vendiendo a Vixen principalmente como una versión femenina y altamente estilizada del hair metal. Su álbum homónimo de 1988 tuvo éxito comercial, pero la recepción crítica fue bastante menos entusiasta. El periódico Los Angeles Times incluyó ese disco entre los diez peores de 1988, llegando a describir el concepto de la banda con bastante sarcasmo.

8. Nitro
Fundada por el cantante Jim Gillette y el guitarrista Michael Angelo Batio, la banda llevó al límite los agudos vocales, la velocidad y el virtuosismo. El resultado podía ser impresionante desde el punto de vista técnico, pero también profundamente caricaturesco. Houston Press la incluyó entre las peores bandas de metal de los 80 y resumió su problema de forma contundente: ser técnicamente impresionante no necesariamente significa escribir buenas canciones.

9. Kingdom Come
Este proyecto nació mal, pues lo criticaban por parecerse a Led Zeppelin. Su álbum debut de 1988 incluso provocó que muchos los consideraran una copia de la banda de Robert Plant y Jimmy Page. La reacción crítica fue especialmente dura: Los Angeles Times incluyó Kingdom Come entre los diez mayores fracasos discográficos de 1988, en una lista votada por 40 escritores, músicos, ejecutivos y aficionados.
10. Britney Fox
Si había una banda que resumía el lado más intercambiable del hair metal, Britney Fox era una candidata evidente. Su propuesta estaba construida alrededor de los elementos habituales del género —guitarras, melenas, maquillaje, poses, coros y baladas—, pero sin conseguir una identidad especialmente memorable. Los Angeles Times incluyó su álbum Britney Fox entre los peores de 1988, empatado en el décimo lugar de aquella selección crítica.

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