Dejaré de lado mi vocación central en esta vida: entrenador de futbol.
En este mundial son pocos los nombres que me sé de los jugadores.
Eso me pone en la condición de villamelón y en ese carácter diré qué me pareció el accionar tricolor en el juego inaugural.
Un primer tiempo bueno; un segundo tiempo fatal. Si ganamos es porque era casi imposible perder y porque los africanos no tenían idea de cómo dar un pase a gol en la portería azteca… aún así nos arrinconaron bien feo en casi todo el segundo tiempo -incluso con dos hombres menos en la cancha.
No sé de estrategias o valor de cada jugador en pleno juego, pero Quiñones es lo mejor del tri (siempre lo he dicho) y no desmerecieron Raúl Jiménez, el Piojo Alvarado, Gutiérrez ni Fidalgo… en general, los que jugaron lo hicieron bien y ya. No sabemos crear jugadas de gol… y menos anotarlo como marca el reglamento.
La promesa infantil de apellido Mora no lució porque ni chance tuvo.
O sea, México jugó al nivel que nos tiene acostumbrados y sí, hay equipos que “no dejan jugar” y los africanos son eso: no dejan jugar, son unos mal educados.
Contra Corea vaticino un empate si bien nos va.
Pasaremos al cuarto partido, pero si lo que vimos es nuestro nivel de juego y poco hay por desarrollar, el quinto partido se antoja muy difícil de ganarlo.
Seguiré informando. Mientras hay que ver a los orientales contra los gigantes chequios.


